jueves, 29 de enero de 2015

La Prensa de veras se pasa

Esta ùltima semana de enero en realidad fue una pesadilla. NO tiene nada que ver conmigo en el trabajo o en la familia; sino las noticias.

¡POr Dios ! Todo en la televisión panameña eran catástrofes, que si accidentes automovilísticos, ajuste de cuentas, descubrimiento de cadáveres en el río, baleado en la cabeza, cuerpos encontrados en estado de descomposión ... pero lo peor de todas estas malditas noticias, fue el reportaje de la muerte de un bebé en Arraijàn, ya que el bus donde iba con su mamá se accidentó.

Siempre escucho las noticias de todo lo malo que pasa en Panamá, me las desayuno porque pongo la tv mientras me visto y escucho ... pocas veces veo. Pero no sé por qué demonios puse las noticias de la noche (nunca lo hago ya que esa hora es para escribir) y vì cómo las cámaras de la prensa filmaban a una madre, meciendo a  bebito muerto, envuelto en una sábana blanca ensangrentada, mientras lloraba desconsoladamente.

¡Diantre! ¿Què les ocurre a estos malparidos?

Cuando vi eso rompì en llanto, mi bebè estaba dormido y lo levantè de la cama. Sòlo quería abrazarlo y decirle cuànto lo amaba mientras seguìa dormido en mis brazos. Pero yo no paraba de llorar. Me costó mucho quitarme el dolor de cabeza posterior.

Mi esposo me fue a recoger porque ìbamos al cine y yo aùn segùia llorando. Cuando por fin dejé de llorar (porque supuestamente ya me estaba distrayendo con la película Èxodo), Dios en una de sus plagas le quita la vida a los primogènitos de los egipcios y que me acuerdo del bebè de Arraijàn y esa pobre madre. Volvieron las làgrimas.

La entrada esta no se trata de còmo me afectò a mì esas imàgenes. Sino de que al pensar en esa mujer, que necesitaba un abrazo, privacidad, empatìa; me percato que se le utilizò para impresionarnos a todos los televidentes.

ESo es una falta de respeto y consideración con el dolor ajeno. Me sigue doliendo la pèrdida de esa joven, porque me puse en su lugar. YO me volverìa loca y aùn mientras escribo estas palabras, se me aguan los ojos porque no me borro esa escena de la cabeza.

Que Dios nos cuide a todos de la irrespondabilidad de los conductores y la basura de prensa que tiene Panamà.