domingo, 6 de diciembre de 2015

En vìsperas del dìa de la madre: Mensaje leìdo y entendido.

Ella sabìa que no podìa seguir esperando màs. Querìa tener la certeza pronto. Su novio estaba igualmente ansioso, o màs bien, preocupado, y todos los dìas preguntaba lo mismo: ¿Estàs o no estàs?

La jornada laboral de aquel dìa habìa sido muy buena. Era uno de esos dìas en que los clientes no llaman para quejarse de nada, nadie habìa interrumpido su almuerzo con una orden de libertad inmediata, ni tampoco se habìa quemado la lengua con el cafè del desayuno, pues esa mañana, cero era el nùmero de colaboradores que necesitaban su ayuda, por lo que podìa desayunar lento y en paz.

Deseaba que se hicieran las cinco de la tarde para salir disparada a la clìnica a hacerse su prueba. No iba a perder el tiempo con un test de farmacia porque en la experiencia de varias conocidas, las muy malditas siempre dejaban la duda de si se habìan manipulado mal o a veces no se terminaban de pintar las segundas rayitas, lo cual  significaba que no estabas tan preñada y que ese medio embarazo se te pasarìa en una o dos semanas. 

Sus mejores amigas le hablaron asì: 

- Tù dijiste que ya te querìas casar y tener bebès. Dices que lo amas y èl siempre te dice que te ama. Hasta hablaron de matrimonio.- dijo Vicky, tremendamente positiva.

- Claro y si lo que te preocupa es la reacciòn de tu papà, pues esto es lo que va a pasar: Primero se va a enojar mucho, te va a repetir el sermòn de que no has terminado la tesis y luego te dirà que està decepcionado por no haberte casado antes. Pero no te traumes por eso. Se le va a pasar cuando llegue el bebè. - sustentò Yorleny.


-Asì es. Cuando los bebès nacen todo eso queda atràs. Los abuelos se revitalizan, se vuelven a sentir ùtiles. Dìmelo a mì que casi le pongo una orden de alejamiento a mi mamà porque se enamorò tanto de Randol Antonio, que no me dejaba cargarlo porque despuès se me caìa.- explicò Ericka a punto de soltar una carcajada.

Tomarle la muesta demorò muy poco. No le doliò nada. Saliò del laboratorio con el brazo doblado apretando el algodòn en la coyuntura y se sentò en la recepciòn de la clìnica en un sillòn de cuero frìo por el aire acondicionado. El ambiente olìa a medicina y a alcohol. Al cabo de una  hora, tal vez menos, la recepcionista la llamo por su nombre completo y eso le recordò a su maestra de tercer grado, Elizabeth Saldaña, cuando le rompiò un ejercicio de español en su cara porque los ejercicios no se hacìan en pàgina suelta, sino en el cuaderno de ejercicios. Como no era una niña que olvidara cosas o desobedeciera a propòsito, rompiò el llanto y no parò de llorar hasta que su papà fue por ella a la escuela y la abrazò.

En fin, tomò el sobre y tranquilamente lo abriò. Sus ojos no tuvieron oportunidad de perderse entre las letras contenidas en la pàgina porque la palabra POSITIVO estaba escrito en Times New Roman, tamaño 16 ò 18 y para rematar, en negrilla. Confirmado ahora, no pensò nada. No surgiò un amor inmediato por su criatura, ni tuvo una revelaciòn sobre el verdadero sentido de la vida. Ninguna epifanìa, nada de nada, mente en blanco total. Volviò al sillòn de cuero frìo, se tirò como si estuviera en el de su propia casa esperando a que el guardia de seguridad o cualquier entrometido le dijera que se acomodara para poder responderles que no podìa porque estaba muy embarazada. Tanto asì que empezò a sentir nàuseas combinadas con antojo de camarones apanados. Pero nadie la molestò. Por fracciones de segundo odiò a esas dos compañeras de la oficina que le dijeron que se veìa màs delgada con ese vestido negro. Idiotas, seguro se estaban burlando si llevaba varios dìas comiendo a cada minuto. Esperò unos cinco minutos màs en esa posiciòn y entonces cayò en cuenta que Jorge seguìa sin saberlo. Sacò el celular del bolso, tomò una foto al documento y lo mandò por Whats app. Estaba segura que iba a recibir por respuesta un emoticon y cruzò los dedos para que por una vez en la vida, su novio eligiera una carita que expresara alguna emociòn en vez de un objeto o un animal. Cualquier carita, la que fuera: susto, rabia, mutismo, sueño, risas, llanto. Pero no una estùpida jarra de cerveza, no un tonto panda, ni un huevo frito; como solìa hacer cuando estaba en el trabajo para darle a entender que estaba de acuerdo a lo que se preguntaba o comentaba.

Apareciò un ganchito de mensaje enviado. De inmediato otro ganchito. Ya le llegò el texto, pensò. Sin embargo, los ganchitos no se ponìan azules y se imaginò el test de embarazo de farmacia. ¡Què buena decisiòn fue venir a la clìnica! Si una rayita no se hubiera pintado por completo, se hubiera vuelto loca de la desesperaciòn.

Entonces entrò un mensaje. Era de Jorge ... un corazòn. 

Entrè en pànico, me puse muy nerviosa y a mis 26 años llorè como una nena de tercer grado frente a extraños. Pero esta vez no fue mi papà quien pasò por mì y me tranquilizò. 

18 comentarios:

  1. Ayyyyyy qué emocionante!!!!!! Y ese fue el primer día de tu nueva vida. Un besito.

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    1. Sì, un nuevo comienzo, una nueva manera de ver la vida. Antes era yo yo yo, luego Jorge y yo, y ahora casi siempre es Denzel Denzel Denzel.

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  2. Hola!
    Aaaaawww que bonito, me parece maravilloso que compartas esta anécdota con nosotras.
    No puedo llegar a imaginar el montón de sentimientos que surgieron a partir de ahí.
    Que belleza y ahora tienes un hijo precioso.
    Besos

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    1. Son muchos sentimientos encontrados, es difìcil procesarlo porque cuando no es planeado te quedas atontada con todo lo que imaginas que posteriormente pasarà. Me da risa porque ahora Denzel es como mi juguete con vida, lo amo, es que me hace feliz y me divierte. ¿Eso tiene sentido?

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  3. Me encantan tus historias Are, te juro, las vivo contigo *_* no sé si lo escribiste tú o fue lo que pasó cuando quedaste embarazada pero lograste conmoverme, y eso no es facil jajaja <3 los emojis son la evolución del lenguaje, lo pensaré por siempre (no lo reemplazan pero lo enriquecen) un besito bella :*

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    1. Jajaja sì, fue lo mejor que me pudo responder. Pensè y te lo juro, que serìa capaz de mandarme dos jarras de cerveza chocàndose. Un corazòn fue perfecto. Y me encanta que la historia te encante, palabras màs palabras menos, uno que otro adorno pero en lo medular, es real y refleja lo que sentì en aquellos dìas al saber que me convertirìa en madre.

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  4. Arethusa, me imagino que será tu experiencia, aunque también podía ser ficción. pero sea, como sea, me ha recordado el momento en que yo me enteré de mi embarazo porque llevaba varios meses intentándolo (no muchos, unos tres) y ya pensaba que nunca lo conseguiría, así es que he recordado la farmacia en que me hice la prueba, el tiempo que pasó desde que llevé la muestra de orina hasta que pasé por el resultado (unas dos horas que mi chico y yo empleamos en pasear por la parte vieja de León) y la emoción y alegría al saber que ¡¡por fin era una realidad!! Septiembre del 86. Hacía mucho que no recordaba aquella farmacia. Gracias por traerlo de nuevo a mi memoria.
    Un beso.

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    1. jaja Rosa, pues me alegra que mi historia te haya recordado la tuya es mucho màs linda, por me parece re tierno cuando los padres buscan al bebè y se preparan para èl. Yo en cambio fui tomada por "sorpresa" y lo pongo entre comillas porque vamos... yo sabìa còmo se hacìan los nenes. Un abrazo.

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  5. El corazón todavía mejor que una carita.
    Besos!!

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    1. Y aùn asì me tomò por sorpresa. Es un genio ese Jorge jajaj

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  6. Qué historia tan entrañable, Arethusa!! La ilusión compartida ante la llegada de una nueva vida siempre resulta emocionante. Me alegro de que la chica, que no sé si eres tú o no, recibiera el más bonito de todos los emoticonos :))

    Un abrazo y feliz día!!

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    1. Sì, es mi historia y sì, el emoticon resultò ser lo mejor que pudo haber respondido Jorge jajaja los nervios eran fatales.

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  7. Una historia muy bonita, me ha encantado!
    Un beso!

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  8. Ohhh que bonito Are jejeje. Que jovencita 26 añitos es nada jejeje, aquí en España es muy jovencita se esta permitido lo del papi todavía jijiji. Un besito

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    1. YO tenìa planeado tener hijos a los 30, pero a ves. No puedo culpar a nadie y de todas formas me cambiò la vida de la manera màs preciosa jajaj

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  9. Es muy hermosa la anécdota, como te sorprenden eh :)
    Saludos

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  10. ¡Que precioso!, me ha encantado leerlo y tiene que ser un momento muy emotivo. Yo aún no tengo hijos pero cuando llegue el momento fijo que me pondré muy nerviosa pero a la vez feliz :D.
    ¡Besines!

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