viernes, 31 de julio de 2015

Recordar es vivir: Mi 31 de julio de 2015, el mejor dìa de mi vida.

A las 7 de la mañana del dìa 31 de julio de 2014, mi estùpida vagina sòlo habìa dilatado 5 centìmetros. Habìan pasado màs de doce horas en labor y ya me habìa resignado a que serìa un parto natural, pues anteriormente habìa estado pidiendo cesàrea con tal que me anestesiaran para no sentir dolor. Pedì epidural, agua, morfina, una ducha, a mi mamà, a mi papà; y todo me lo negaron. Ademàs de eso, estaban las molestias de la revisiòn para checar los avances en mi dilataciòn. Me dio la impresiòn de que los doctores varones tenìan màs cuidado para hacerlo, por lo que con ellos era menos doloroso.

Hospital Pùblico donde di a luz.
 Las contracciones eran cada vez màs fuertes y màs frecuentes. Aùn no terminaba de recobrar el aliento por la ùltima, cuando ya venìa la siguiente y literalmenteno no me dejaban respirar. Sentìa que si me ponìa boca abajo como perrito, el dolor menguarìa, pero al hacerlo, las enfermeras me llamaban la atenciòn y me obligaban a permanecer boca arriba porque el aparato de monitereo perdìa señal. Luego roguè que me dejaran caminar, tenìa la sospecha que si me ponìa de pie me serìa màs fàcil respirar. Aùn asì, la respuesta fue no. Solicitè que me dejaran meterme a una ducha que habìa visto en la sala contigua y que era obvio que habìa sido creada para una embarazada. Me imaginaba el agua frìa corriendo por mi cuerpo y eso me relajaba por un instante fugaz. Me volvieron a dar un rotundo no. ¡Què rabia!

A media mañana no habìa dormido nada. Estaba muy cansada, sudada, me sentìa sucia, tenìa que orinar sobre una paleta de aluminio super frìa. Lo peor del caso es que mi presiòn arterial empeoraba. Oìa claramente que en los cambios de turno del personal de la sala, daban mi reporte asì: "Mujer de 26 años, primer embarazo, 39 semanas, 5 centìmetros, preclampsia severa".  Y cada 20 o 40 minutos, me iban tomando la presiòn. Llegó un momento que la enfermera dijo 170/120 y el doctor la mirò y vino hacia mì. Ahì aprovechè para decirle que tenìa que hacer la nùmero dos. Èl me dijo: "No mi reina, lo que sientes son ganas de pujar". Procediò a revisarme y me dijo que sòlo tenìa 7 centìmetros. Para mì eso significò que podìa pujar y le dije que iba a pujar. Pero me pidiò que esperara. Se fue tres o cinco minutos y regresò con otra doctora y un enfermero.

El doctor se parò frente a mi camilla, la doctora me empujò la espalda hacia el frente y el enfemero abriò mis piernas para que el doctor observara dentro de mì. ¿Sentì vergüenza? No. Yo sòlo esperaba buenas noticias. Asì fue la mini conversaciòn que sostuvimos:

Doctor: Veo el cabello, tiene mucho cabello, ya pronto saldràs de esto. ¿Te atreves a pujar?
Yo: Sì, sì, sì.
Doctor: Cuando venga la contracciòn màs fuerte, puja muy duro.
Yo: ok. 

Y vino la contracciòn y yo pujè. No sè què pasò que los doctores y el enfermero parecieron ser parte de una pelìcula que se adelanta super ràpido con el control remoto. En un segundo ya tenìan una camilla junto a mi camilla y me tuve que cambiar yo misma, casi que acostada. De ahì fui a parar a la sala de parto, me tuve que cambiar otra vez a una cama màs còmoda, con partes para apoyar mis piernas. Hacìa tanto frìo ...

No creo que haya demorado 20 minutos en esa sala. La doctora me regañó porque yo estaba pujando con la garganta en vez de pujar con las caderas. O sea, fui pura bulla. Siempre digo que fueron tres pujones: el primero infructuoso, el segundo productivo, tanto que me cegò, se puso todo negro y me dieron a oler alcohol, pero al tercero saliò Denzel. Eran las 12:26 de la tarde del 31 de julio de 2014. El mejor dìa de mi vida. Mi bebè no lloraba, venìa con los ojos abiertos, como asustado. Lo pusieron en una incubadora y llamaron al pediatra, quien entrò y lo revisò. Mientras la doctora me limpiaba, comentò al pediatra: "se ve pequeño para la edad ¿verdad? " 

Yo preguntè si el bebi estaba bien y el pediatra vino a mì. Me dijo: "Tu bebè està bonito, està despierto pero teniendo algo de dificultad para respirar. Para los bebès es difìcil nacer. Asì que mìralo un ratito y luego se va conmigo para observarlo por las siguientes horas." Y moviò la incubadora junto a mì. De verdad se veìa que su pechito se movìa muy ràpido. Era delgado pero largo, tan mìo, tan rosado y tan moñón jajaja le estaba hablando y dicièndole lo mucho que lo amaba, cuando empezò a llorar y como solidaria que soy con el dolor ajeno, me puse a llorar con èl.

Entiendo que mi hijo naciò un poco bajo de peso, al parecer mi placenta habìa dejado de funcionar correctamente poco antes de ir al doctor y por eso no le pasaba los nutrientes necesarios. 

Recuerdo que dormì mucho despuès de dar a luz y cuando despertè, movìan mi camilla a otra sala. Pasè la noche en una habitaciòn bonita llamada SESGO, con una camilla que movìa el respaldar con control remoto y junto a dos chicas màs. Al dìa siguiente, como a las 6:00 de la mañana, me preguntaron si querìa ducharme y eso fue como una inyecciòn de positivismo y motivaciòn. Me quitaron la sonda, me vigilaron mientras caminaba por si acaso me desmayaba, pero lo cierto es que no me dolìa nada, me sentìa aliviada, sin temor a morir, aunque tenìa mucha mucha hambre. El desayuno se veìa delicioso.


Las visitas para mì no serìan hasta el medio dìa, pero mi tìa, que trabaja en el hospital, hizo que dejaran entrar a mi mamà y a mi esposo, aunque debìan entrar uno por uno. Primero entrò mi mamà a dejarme ropa, un libro y mi maquillaje (off course). Me peinè, me puse bàlsamo labial, rimel y pintè mis cejas.

Luego entrò Jorge, me preguntò como estaba y yo le respondì con otra pregunta: ¿dònde estabas? Me dijo que el tranque fue demasiado pesado el dìa anterior, que cuando llegò ya estaba en labor, pero que acababa de ir a ver al bebè y hablado con el pediatra. Me lo imaginè con cables en la nariz y canalizado, pero èl me dijo que para nada. Estaba dormidito, con una manta celeste arropàndolo y su cunita decìa Denzel Marriaga.


Asì llegue a mi casa despuès de cinco dìas en el hospital. Mis abuelas querìan que saliera vestido todo de rojo para evitar el mal de ojo, pero mi mamà, que no cree en supersticiones, me puso celeste. Mi papà, el mediador de la casa, llegò a la inteligente solucion de arroparme con una mantita roja, quedando las partes en conflicto, 50% complacidas.
Un besito a todas. Gracias por leer.

23 comentarios:

  1. Me encanta tu historia de ese día, espero pronto pasar por esa maravillosa experiencia...te quiero mucho amiga
    Lizbeth Victoria

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  2. Pero que historia más linda!! Seguramente tw negaban la epidural porque tenías que estar más dilatada al menos así es acá, me imagino lo cansada que estabas pero todo valió la pena.

    Un abrazo :)

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    1. NO, lo que pasa es que en Panamá no se le pone nada a las mujeres que van a dar a luz por parto natural, sólo hay epidural para las cesáreas. Esto yo no lo sabía, yo había visto partos de Europa y Estados Unidos donde cada paciente pedia medicamentos para el dolor y solo tenían que firmar un documento por los riesgos. Acá no, acá hay que aguantar dolor a lo bruto. Me parece inhumano.

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  3. Un final/comienzo muy lindo para tu historia, eso significa que hoy Denzel cumple un año de vida, un año de llegar a este mundo. Felicidades a él y a ti. Siempre he considerado que las mujeres somos muy fuertes al pasar por todo esto (aunque yo sigo con mi miedo) y como no? mi familia es inmensa y casi todas mujeres, así que en mis 23 años de vida sin ser doctora he visto a más mujeres parir de las que te imaginas. Pero algún día llegará lo sé, y se que estaré tan feliz como tu lo relatas en tu historia.
    Besitos guapa.

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    1. jajaja el día que te toque, espero que todo salga bien y no te sientas mal porque yo seguramente tendré miedo cuando me toque por segunda vez, ya que quiero una niña en unos dos o tres años.

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    2. Rosmairis, por los dos comentarios al respecto que has dejado en este post y en el anterior me tomo la licencia de comentarte lo siguiente: yo también era miedosa con lo de tener un hijo. Somos muy fuertes pero el miedo es libre. Nunca me he considerado una mujer especialmente llamada para la maternidad pero te aseguro que el día que vi por primera vez la carita de mi hija fue el más feliz de mi vida y te diré que todo lo que una madre pueda 'sufrir' para dar a luz merece la pena. La recompensa es infinitamente mayor a cualquier miedo o sufrimiento.
      Un beso

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  4. Qué emocionante tu historiaaaa! me imagino todo y no sé! qué maravilloso ser mamá! feliz año de denzel! un chico demasiado apuesto <3 besotes

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    1. Graciasss Pakita, se crecen muy rápido, no sé a dónde se fuee el tiempo.

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. La preclampsia puede ser fatal para la madre, pero afortunadamente ahora se vigila mucho y hay medios para combatirla o, al menos, controlarla. Ya veo que tú la superaste y tienes un niño precioso. Por cierto, feliz cumpleaños, Denzel.
    Gracias a tu relato me han venido recuerdos de mi parto. Los tengo algo más difusos que los tuyos porque fue hace 18 años. En mi caso sí me pusieron anestesia epidural después de toda una noche con contracciones pero sin apenas dilatar. Ese tipo de anestesia se la recomiendo a todas, puedes colaborar con las matronas y los médicos pero sin sentir dolor.
    Enhorabuena Arethusa por sentir la maternidad con esa profundidad.
    P.D. En España el verbo 'pujar' se utiliza más para ofrecer dinero en una subasta. Aquí en el caso de un parto solemos decir 'empujar', jajaja. Me encanta leerte, Arethusa, aprendo un montón.

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    1. Me alegra mucho revivir esos recuerdos. Yo creìa que si pedìa la epidural, me la pondrìan, pero todo apunta a que sòlo està permitido usarla en caso de cesàrea. Como comentaste a Rosmairis, cuando ves esas manitas y con ellas aprietan tu dedo, es lo màs maravilloso de la vida. La primera vez que lo sostuve, me dejò marcada de por vida. Todo vale la pena.

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  7. Hola!
    Ohh que proceso, no se como te debiste de sentir y tampoco he estado cerca de ninguna embarazada con sus dolores fuertes ni nada por el estilo.
    Las considero muy valientes, pero pienso que vale la pena todo el sacrificio.
    Tu hijo es precioso y además es un suertudo por tener una mamá tan buena onda.
    Besos

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    1. Claro que lo vale, lo harìa todo de nuevo, sin lugar a dudas.Gracias por comentar Isa.

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  8. ¡Me ha encantado leer tu historia! Ha sido emocionante poderlo leer y además, a pesar de lo duro que resultó todo el proceso, tuvistes un bebe precioso :D. Tiene que ser muy emocionante todo jeje
    ¡Besines!

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    1. Si que lo es y este es apenas el comienzo de una aventura de por vida. El tìtulo de mamà me perseguirà siempre jaja

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  9. ¡Qué preciosa entrada! ♥ Me ha parecido una historia preciosa :D A mi el tema del parto me da algo de pánico, pero sin duda todo ese dolor vale la pena cuando tienes a esa preciosidad en tus brazos ♥ ¡Muchísimas felicidades!

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    1. Crèerme que para alguien como yo, que nunca se ha roto un hueso ni jamàs habìa sido hospitalizada, fue una experiencia loquisima. NO tolero bien el dolor, asì que lo que les digo a las demàs, que aùn no dan a luz, es que si yo pude, cualquiera puede. Las mujeres estamos hechas con fuego !

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  10. Hola! que lindo y real lo relatas, y yo soy de esas mujeres que jamás se ha roto un hueso ni una operación tengo, que aaaaaaaaaaaah miedo me da =P

    Pero bueno, es parte de la Vida, no? Saludos! y es hermoso tu bebé :)

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  11. Qué bonita historia, ser mamá debe ser una experiencia impresionante. Te admiro mucho y tu hijo es hermoso. Saludos.

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  12. Que emoción querida!! casi se me caen las lagrimas leyendo tu historia :) aun no soy mama y confieso que me estrese al leer eso de los dolores y las revisiones xD pero se me olvido al leer como describiste a Denzel y tu alegría al verlo <3
    Besitos querida y gracias por compartir esta bella experiencia con nosotras.

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  13. No sabes lo que me ha emocionado leer esta entrada. Yo también tuve preeclampsia, estuve de reposo durante el último mes de embarazo y... por fin nació Guzmán, veinte días antes de tiempo y con un peso de 1,550 Kilos. Era un calamar y estuvo un mes en la incubadora. Hoy tiene 28 años y es un chavalón guapísimo y eso que cuando nació se ganó el título de "bebé más feo conocido" por todo el que se atrevió a decirlo. El tuyo, que ya es precioso, será aun más guapo.
    Un beso.

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  14. me encantó tu historia la verdad qué me has dejado alucinada de lo bien que la recuerdas yo suelo quedarme con el groso pero me suele costar recordar tanto detalle después de un tiempo lo importante es que todo salió bien y tu niño salió precioso es para comérselo ya de recién nacido jiji un besito guapa y gracias por compartirla con nosotras

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