jueves, 5 de marzo de 2015

Ley que protege la dignidad de la mujer Panameña ... ¡Por fin!

Es sabido que parte de la cultura panameña - y no digo que no ocurra en otros paìses - incluye el derecho no escrito de los hombres a decirle a las mujeres en la calle (que en la mayoría de los casos no conocen); lo bonita, fea, gorda o flaca que se ve.

 En lo personal, como fanàtica del maquillaje, moda, zapatos y carteras; puedo decir que no me visto para los hombres. Al menos no para otro que no sea mi marido. Y la mayorìa de mis selfies en instagram o facebook, se roban los likes mis de amigas interesadas en dònde compro y a cuànto; que de los varones entre mis contactos.

 En mi defensa particular, no uso minifaldas ni shortsitos reveladores. NO acostumbro a usar escotes pronunciados y casi siempre que recibo un "piropo", me lo dan de forma respetuosa. Mas no por eso he dejado de ser víctima de las brutalidades de cochinos por la calle. Al fin de cuentas, tanto ofensivos como inofensivos, son piropos que no he pedido, no me caen bien de extraños y si resultan de las miradas perturbadoras mientras camino sola cuando vengo cansada del trabajo o hago supermercado con mi bebè de 7 meses ... menos.

 No agradezco que hombres, so pretexto de amables y que les caigo chèvere, me llamen "mi amor" ò "mami" en el trabajo, sabièndose mi nombre. Y si no se lo saben, es porque no se han tomado la molestia de preguntarlo o no han leìdo mi carnet; pero eso no importa porque igual se sienten con el derecho de llamarte como se les pega la regalada gana.

 Me ha pasado y odio tener que recordarlo, que se queden viendo el àrea de mi vagina cubierta por mi jean, mientras me comentan su diàmetro y longitud.

 Ahora que nuestra diputada Ana Matilde Gòmez trae a colaciòn este tema a la Asamblea, mediante un Anteproyecto de Ley "que previene, prohìbe y sanciona el hostigamiento, acoso callejero, acoso sexual, acecho, favoritismo, sexismo y racismo en todos los ámbitos"... aparecen los patriòticos de maìz millo con que hay problemas màs importantes en el paìs como el alto costo la canasta bàsica, la corrupciòn, la salud, la educaciòn, etc. ¡Còmo si no hubieran suficientes diputados para tratar cada coyuntura del paìs, vienen a criticar a la ùnica persona en la Asamblea (y no es casualidad que sea una dama) que entiende que las mujeres necesitan màs protecciòn y seguridad en esta sociedad machista!

 Los medios de comunicaciòn pocas veces se guardan sus perspectivas estùpidas en temas de relevancia y en esta ocasiòn, propagandearon una "Ley Antipiropos" a secas, ridiculizàndola al asociarla sòlo con los trabajadores de la construcciòn; ignorando el resto del contenido del anteproyecto, que es necesario y saludable.  Se ganaron la gracia de cuantos cerdos panameños tienen la costumbre de "quesearle" la nalga a la hija/esposa/novia/madre/hermana/prima/tìa de otros hombres; con la idiota idea de que las mujeres efectivamente necesitamos sentirnos como carne para perros hambrientos. Piensan que salimos a la calle con la autoestima tan baja para necesitar que un desconocido nos diga lo atractivas que nos vemos; como si en la casa no tuvièsemos espejo.

 Cosificar a la mujer, acosarla con miradas hacia sus partes ìntimas, seguirla hablàndole mientras ella da la espalda; no es halagador. ¿Cuàntas de las que hemos pasado por esto, por respetuoso que sea el piropo, nos hemos devuelto a darle las gracias al que los lanza? ¿Cuàntos hombres han conseguido una cita con la mujer a la que piropearon mientras cruzaba la calle? ¿Quièn ha dicho que asì se corteja a una dama, en las calles, silvàndoles como si fueran perras?

 Y si hay algo peor que un hombre machista, es una mujer que avala este comportamiento clasificando el acoso como merecido e inmerecido. Sì, porque ahora resulta que si una mujer anda en falta corta o pantalòn ajustado, eso le da derecho a un hombre para insultarla y ofenderla.

Yo no digo que las mujeres que se visten de una manera provocativa, no se estèn exponiendo a mayores peligros. Pero jamàs la vestimenta de una mujer es justificaciòn para que alguien las agreda verbal o fìsicamente. ¿O es que los violadores ahora seràn absueltos por presentar como prueba una falda corta que arrancaron a la fuerza de su vìctima? Hace falta ser tarada para ser mujer y argumentar esto.

 Existen otras, peores, las pseudo feministas, que creen que buscar la igualdad de derechos entre gèneros es lo mismo que querer ser iguales a los hombres. Y si buscaran un buen hombre como modelo, felices todas. No obstante, generalmente quieren imitar patrones de conducta machista: abusivo, vulgar, inmoral, intimidante.

 Estàn otras panameñas, las que he nombrado "ingenuas contradictorias", critican la iniciativa de Ana Matilde porque asumen que es deber de toda señora o señorita, corregir a los hombres dicièndoles con educaciòn: "no me diga mi amor", "yo no soy su mami", "respèteme". La esperanza de estas mujeres panameñas radica en ser tan pacientes y constantes en el dìa a dìa, esquina tras esquina, hasta lograr que èse discurso llegue al corazòn de piropeadores de larga trayectoria. Para ellas se debe exigir respeto pero no a travès de una ley, ni autoridades, no. Tienes que hacerlo tù a tù contra el piropeador, arriesgàndose a que les digan algo peor, las soben o las arrastren para un lugar apartado y las terminen violando.

 Hay muchas panameñas que ya estamos hartas de lo mismo, todos los dìas, en todas partes.

 Èste es un tema de Derechos Humanos y no tiene por què competir con otros derechos humanos (lo subrayado se lo copiè a otra mujer que leì en facebook), por lo que la intenciòn de Ana Matìlde tiene toda validez.

 Los que argumentan que es pèrdida de plata y tiempo que se puede gastar en otra ley, les aconsejo que ocupen a todos esos diputados perezosos que fueron elegidos por quienes vendieron su voto por un saco de cemento o arroz; y dejen a la Lcda. Gómez trabajar.

 A mì no me cabe duda que esto va a incidir en la cultura de nuestro paìs, va a reformar mentalidades de los niños de hoy que seràn los hombres de mañana y lo màs seguro que todo eso venga acompañado de reducciòn en los ìndices de violencia contra la mujer.

 Ademàs, despuès de que ciertos extranjeros nos hayan dicho a todos los panameños negros, monos come bananas ... no viene nada mal màs normativas legales respecto al racismo, discriminaciòn y bullying.

 Todos a conectar la boca con el cerebro. Pero si el cerebro no està limpio, es por gusto.
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