miércoles, 11 de febrero de 2015

¿Por qué dejè a las Army Girls?

Creo que en toda mi vida, cuando quise hacer algo, por diversiòn, moda o vocación, lo hice ... hasta que me aburrìa o querìa probar otra cosa que me interesara más.

 Ya se habràn dado cuenta por mis cachetes que yo estoy pasadita de peso jejeje no es que me enorgullezca mi falta de ejercicio y mala disciplina con las dietas, pero soy asì... me gusta comer y sòlo hago ejercicio cuando alguien màs me acompaña y me motiva. ¿Suena irresponsable? Tal vez sì lo sea, por supuesto que debo cuidar màs mi salud, pero què le voy a hacer ... esta soy yo. La cuestión es que desde el colegio no hacìa deportes, lo cual es a mi parecer la manera màs divertida de hacer ejercicio y sudar. Por eso, cuando vi que en Chiriquì habìan equipos que estaban reclutando jugadoras, me apuntè y Army Girls me recibiò como liniera defensiva, para despuès proteger a la QB como center en la lìnea ofensiva.
 No me voy a extender en el cuento de còmo llegué a armys porque sobre èsto ya tengo otras entradas; pero sì quiero aclarar que cuando yo llegué al equipo, jamàs habìan ganado un solo juego y eso no me importaba.

Jugue dos temporadas, hasta que salì embarazada. En diciembre de 2013 suspendì mis pràcticas y ya no participè màs en el equipo como jugadora, puesto que debìa proteger mi vientre. Pero seguì tras bastidores con army, en la logística, organización de eventos, administradora de sus redes sociales, como tesorera, etc.

Volvì a jugar dos meses despuès de dar a luz, decisión que tomè impulsivamente pese a las recomendaciones de mi abuela, mi mamà, mi suegra y mi papà, preocupados por mi salud. Pero es que yo extrañaba la birria, uniformarme y los entrenamientos. Terca como soy, seguì jugando y nada malo pasò, gracias a Dios... hasta diciembre 5 meses despuès de dar a luz, que tuve un sangrado y en realidad no estoy segura si el flag tuvo algo que ver en eso o si fueron unas cajas pesadas de la oficina que movì yo solita (soy muy fuerte). Pero ya para noviembre, las responsabilidades de las pràcticas, las cuentas, los cobros, los juegos fuera de la provincia y las actividades del equipo; me estaban abrumando demasiado.

 Llegaba cansada del trabajo y veìa a mi hijo una hora antes de correr a los entrenamientos, dos veces por semana. Luego me daba pena pedirle a algùn familiar que se quedara con mi bebè mientras yo me iba a jugar. Aunque nadie me dijera "NO LO VOY A CUIDAR" ... ya estaba empezando a sentir remordimientos de conciencia.

 Al principio todo resultaba cómodo porque yo estaba de licencia por el fuero maternal y todo el dìa estaba con mi bebè, por lo que al irme de noche a practicar flag, mi mamà o suegra me hacìan el favor de vigilar a mi hijo una o dos horas. Despuès para poder ir a practicar debìa irme en taxi y regresar en taxi (para llegar a tiempo al estadio y no llegar tarde a la casa abusando del tiempo de la nana de turno), lo que representabaun gasto significativo. Vengan las mensualidades del equipo, otro gasto. Sùmele mis implementos y artìculos deportivos, màs plata. Pagar los boletos de rifa que me tocaban vender y que no logrè vender, màs dinero. Y yo pensaba, ok ... la lata de leche de mi bebè cuesta tanto, mi esposo compra los pampers, yo pago el pediatra, la renta, el cable, la luz, mi esposo consigue las medicinas del bebi, salgo a las 4:00 pm, tengo que dejar las mamaderas hervidas, tambièn faltan toallitas hùmedas ... en el pricesmart estàn màs baratas, hay que comprar esto lo otro, vacunas, fiebres, muermo ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. 

¿Me entienden?

 El estrès de pensar tantas cosas a la vez: trabajo a las ocho, salir estropeada de la birria, bebè con hambre de madrugada y yo con sueño, esposo con ganas de hacer el amor y yo mancada de las sentadillas... yo querìa cumplir con todos y ya no podìa.

 A veces aunque quieras, simplemente NO PUEDES porque la mujer maravilla no existe. Y si alguna otra lo logra, es mi hèroe.

 Mi papà me veìa llegar bañada de agua lluvia y me advertìa que un resfriado que me cayera, le caerìa a mi bebè y entre màs lo pensaba, màs me convencìa de que el flag ya no era para mì.

Jugar en army es una responsabilidad que requiere seriedad. Ya no me divertìa, me estresaba. No querìa quedar mal con mi equipo, pero tampoco con mi familia. Me iba a jugar y pensaba mucho en Denzel, querìa jugar con èl porque ya no dormìa tanto como cuando estaba recièn nacido y podìa conocerlo mejor. Me daba la màs hemosas sonrisas, hasta sentìa que sabìa a què hora yo salìa del trabajo. Lo querìa dormir yo, cantàndole como cuando estuve de licencia. Le querìa dar su ùltima ducha del dìa con agua tibia, calmadamente, jugar con su patito de hule, verlo chapotear y hacerle sus masajes antes de dormir. Ya no podìa disfrutar el flag como antes porque disfrutaba màs ser mamà que jugadora de flag. ¡ Y NO ME PENA DECIRLO ! El tiempo que paso con Denzel es fantàstico, se da cuenta que èl es primero para mì y mi esposo no me lo dice, pero tambièn se alivia tenièndome para èl cuando èl quiera. LO amo y siempre voy a estar agradecida porque me apoyò en esta aventura junto a las armys, nunca me pidiò que lo dejara y sè que nunca me pedirìa que dejara de hacer algo que me hace feliz.

 Ademàs hay otras cosas que tambièn querìa hacer y no podìa por falta de tiempo. ESte nuevo hobbie me permite divertirme en casa y practicarlo mientras Denzel duerme o juego en su cunita. Se trata de nada màs y nada menos, que de mi nuevo Blog sobre maquillaje. Era un sueño que tenìa hace rato y que intentè sacar adelante una vez pero por falta de dedicación y compromiso, no iba para ningún lado. El maquillaje es una cosa que a mì me fascina y me emociona. Mi mamà solìa ser maquilladora profesional de la marca Christian Dior en Farmacias Revilla. Recuerdo que me llevaba con ella cuando maquillaba modelos de pasarela y revista. No se me olvida que su tocador estaba lleno de cremas, perfumes, brochas, paletas y labiales con los que me dejaba jugar siempre con la condición de que no dañara nada. Ella solìa maquillarme desde chiquita y creo que de ahì es mi locura con todo este tema de la cosmética.

 Tambièn es positivo el hecho de que volvì a invertir en mi cabello como antes, sus blowers, tratamientos, planchas, cortes puntuales y no cuando ya las puntas estaban abiertas hasta la mitad de la cabellera jajajaja. Era mentira que yo iba a gastar 15 palos en el salòn de belleza para irme a sudar la cabeza en los entrenamientos.

 Por ùltimo, la otra razòn por la que no me arrepiento de dejar el flag, es porque me fui de un equipo diferente. Un equipo que ahora tiene reglamento, un control de contabilidad, una mascota espectacular, planta en su cuenta bancaria y un uniforme conmemorativo de su primer campeonato ... ¡ SÍ porque en 2014 mis muchachas fueros las campeonas de la temporada de verano de la LFAC ! Todo eso lo logramos juntas, trabajando en equipo en la cancha o en la logística, toleràndonos cuando èramos intolerables, regañándonos por las metidas de pata, protegièndonos las unas a las otras.

 Estoy muy orgullosa de ser army y siempre lo estarè. Me trajo amistades que con el favor de Dios jamàs perderè contacto y a las que quiero muchìsimo. Desde mi coach, su bella esposa Isis, Pao, las hermanitas Moreno, la loca de Mavis, la hiperactiva de Luisa, Evelyn, la laboriosa Lorena, la super mega hiper mamà Kristy (una de las mujeres màs valientes y trabajadoras que conozco), Cynthia, Jhaneth, Eva, Marthita, Jazmín uffff entre otras que en algùn momento me dieron una palabra de bienvenida o aliento, otras que ya no estàn porque como yo han seguido otros caminos pero que en el corazòn siempre llevaremos el color fusia y el camuflage tatuado en el alma.


Go Army. Mi otra familia.

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