viernes, 7 de diciembre de 2012

Modo Grinch ¡ya!

Diciembre es un dolor barriga.

Todos los almacenes llenos de gente, las calles saturadas de basura y más gente, los pinos talados para ser vendidos por precios ridículamente altos, pero que comparados con los que siguen pegados por sus raíces a la tierra, no valen nada.

No entiendo para qué decir que Jesús nació el 25 de diciembre, si aparte de que la biblia no corrobora esa información, tampoco manda a celebrar su cumpleaños. ¿Cómo lo haría, si el propósito de la navidad son los excesos y el consumismo, en vez de compartir con los que menos tienen?

Si tuviera que sacar algo no corrupto en esta festividad, sería la posibilidad de comer pavo o jamón, porque el resto del año no hay en ningún supermercado y si lo encuentras, no es a un precio justo.

Comer es bueno, pero por lo demás, sinceramente, no entiendo. Ni los foquitos de colores que gastan más electricidad, ni lo arbolitos propensos a incendiarse por un corto circuito, ni la competencia de maquetas de pastorcitos que contradice la humildad en el nacimiento del hijo de Dios, ni la idea absurda de que un hombre entra por las chimeneas a dejarte regalos. Si acaso visitará las casas de Boquete y Volcán porque con las calores que hacen en David y la mayoría de las poblaciones en todo Panamá, ¿qué loco tendría una chimenea para traer más calor?

¿Alguien me explica?

lunes, 3 de diciembre de 2012

Pintando Sonrisas en David, Chiriquí

Uno reflexiona y empieza a entender de verdad cuando vive, cuando experimenta, cuando le toca.

¡ Wao, qué difícil es pedir !

El lunes se llevó a cabo la actividad para recaudar fondos para los niños de Bayano, Capira y Haití de la que les había hablado en la entrada anterior. Con mi alcancía en mano me encontré en el Parque Cervantes con un grupo de jóvenes a quienes también les correspondía voluntariado en horas de la tarde. El grupo de la mañana había hecho tan pero tan buen trabajo, que si le echabas tu mejor discurso a la gente que estaba sentada en las banquitas o alrededor de la fuente, te decían: ¿de nuevo? ó ¡ya yo pinté!

 No había de otra más que salirse de ese perímetro y recorrer las calles de David, debajo de ese sol de medio día y deteniendo a gente apurada y estresada por las compras de navidad. Debo confesar que mis primeros intentos por conseguir un par de moneditas para la alcancía bajo mi responsabilidad, fueron decepcionantes. No hagas que alguien con muchas bolsas se detenga a escucharte el por qué andas sudaba y asoleada, te van a ignorar, o te van a poner mala cara. Aún si cargas orgullosa tu carnet que dice "voluntaria", las personas para estas fechas van a lo que van. La idea de meterme a un restaurante e interrumpir a otros mientras comen se asomó por mi cabeza, pero lidiar con la vergüenza de que el dueño del local me largara no me dio buena espina. Así que la estrategia fue otra: todo el que esté con las manos vacías, parado, esperando taxi o bus, comiéndose un raspado o similares, es candidato para donar.

Todo está en la actitud y las palabras. Antes de pintar sonrisas ajenas, me pinté la mía: nadie quiere darle nada a alguien que carga cara de insolación.  

Si superas la pena, ayuda a otros a superar la suya. Me sorprendió ver cómo la gente empezaba a desembarazarse al explicarles que un centavo también cuenta, que toda contribución es valiosa por pequeña que fuese. Muchos con voz tímida me dijeron "sinceramente sólo cargo para el pasaje" y yo les respondía: "tranquilo, será para la próxima". Lo entendía totalmente, yo sólo cargaba mi cédula y mi celular en la cartera. Esperaba a que mi novio saliera del trabajo para regresar juntos a casa. 

Mi alcancía tenía muchos centavos, pero lo importante era que pesaba cada vez más y aumentaba mi  motivación. De repente, la gente bromeaba conmigo y mi compañera. Ya no sólo habían centavos y cuaras, habían monedas martinelli (está escrito en minúsculas el apellido de su presidente a propósito) y billetes. ¡Qué bien!

Pasamos varias veces por los mismos almacenes abarrotados y los propios trabajadores de la construcción se metían las manos al bolsillo y donaban. Era super gracioso cuando algún osado te preguntaba ¿a mí no me va a pedir? Tan sólo se les respondía con una sonrisa: "me alegro que no haga falta".

Sí es verdad que hubieron momentos incómodos, pero fueron los menos.

Curiosidades:

1. Me encontré con una víctima del dietinel glicol que me contó su historia.
2. Los policías en bicicleta también cooperaron, no sin antes preguntarnos dónde estaban nuestras oficinas.
3. Una joven nos dijo que no había sede en Chiriquí, es decir, cuestionó la existencia de la Fundación Yo pinto una sonrisa acá. Luego de explicarle, contribuyó con un dólar. 
4. Mucha gente no había cobrado siquiera, aún así donaron.
5. También donaron turistas.
6. Me tope media familia y barrio, todos colaboraron.
7. Si un hombre vacila a una mujer y ésta se regresa a pedirle plata, se pone colorado y no le queda de otra más que donar.

Definitivamente que fue algo nuevo, me encantó hacerlo y por supuesto que lo repetiría. Las satisfacciones son muchas, no sólo el saber que estás haciendo algo bueno por otros que lo necesitan, sino que aprendes más de la gente. Hay variedad de personalidades en David, Chiriquí, la mayoría con algo en común: la generosidad. Se siente delicioso saber que tu comunidad en general, tiene un gran corazón.

No me creo experta en esto de pedir dinero a extraños, pero creo que mi consejo para alguien que lo hará por primera vez sería el personalizar el momento. Yo por mi parte me presenté con  mi nombre de pila antes de hablar del objetivo de la colecta. Y si había ocasión de estrechar la mano al  dar las gracias, lo hacía. Es una persona que quizá no vuelvas a ver, pero a la que tratas como a tu igual, como un compañero más en la colecta y no como fuente de ingresos para tu propósito.


Ahora que tengo una idea de lo que implica una actividad como ésta en cuanto a apoyo y organización, admiro más a todos aquellos que tienen la iniciativa de dedicar sus vidas a este tipo de ayuda. Aún así, sabemos que los programas de fundaciones como Yo pinto una sonrisa, aunque son de gran ayuda, no son suficiente. Hay tanta necesidad en el mundo, tantos niños en riesgo social, que entristece mucho la actitud de nuestros actuales gobernantes. Se necesita mucha plata sí, pero se necesita más que nada: conciencia e interés.

La gente adulta, tanto padres como políticos, deben dar un mejor ejemplo. Los valores como honestidad, respeto, responsabilidad, equidad y paz son fundamentales en la familia y en la sociedad. La distribución de la riqueza en Panamá, es la trastada y mucho de ello es a causa de la corrupción gubernamental. La filantropía es un paliativo, entonces ¿qué espera el gobierno para crear políticas de salud, educación y alimentación que lleguen a todos por igual?

Confío en Dios que algún día los niños del mundo entero serán satisfechos en todas sus necesidades y ya nadie tendrá que pintarles una sonrisa, ellos solitos nos la regalarán.

Por último, aprovecho para mostrar mis respetos a los familiares de los miembros de la Cruz Roja que fallecieron por el deslizamiento de tierra durante las inundaciones en las provincias de Panamá y Colón. Gente como ellos son los verdaderos héroes de patria. También a todos los que siguen trabajando por el prójimo, aunque eso implique poner sus vidas en peligro.





jueves, 22 de noviembre de 2012

Fundación YO PINTO UNA SONRISA, ya está en Chiriquí.

Entre el relajo y la cosa en el twitter, alguien retwitteó un mensaje que reclutaba a personas interesadas en hacer voluntariado. Me llamó la atención y me uní. No era lo planeado para ese día en particular, pero creo que desde que tenía 12 años soñaba con todo aquello de ser parte de los cuerpos de paz, cruz roja y todo ese montón de grupos que ofrecen ayuda a los más necesitados. Miren que tuve que cumplir 25 años, estar desempleada y estar fresquiando en una red social para por fin decidirme.  

La prioridades de uno cuando está más chico van cambiando con el pasar de los años. Rara vez tus metas permanecen intactas. Querías ser músico, ahora eres maestro. Querías ser bailarina, ahora eres secretaria. Eso tal vez porque al madurar nuestro mundo se vuelve más real y nos urge lograr una independencia que, producto de las muchas responsabilidades con las que tenemos que lidiar al llegar a la adultez, nos obligan a poner en segundo plano nuestros anhelos de niños. 

Pero lo importante en todo eso es que, lo consigamos o no, estemos donde estemos, llevamos con nosotros las memorias de una etapa linda de nuestra vida, que nos permitía soñar y creer que lo podíamos lograr: la infancia.

Muchos niños en Panamá y el resto del mundo están luchando por sobrevivir en un ambiente de violencia, de desastres naturales, de escasez de alimento, de enfermedades o de abuso; lo que les deja poco tiempo y ganas de pensar en lo que valen como seres humanos, o lo que pueden lograr ser en un futuro. Niños que viven en las calles, otros que trabajan en las calles. Niños que caminan por largas horas para poder estudiar, cuyos padres por analfabetismo no les pueden ayudar en sus tareas o porque no están en casa, sino partiéndose el lomo para llevar la comida a la casa y que sin querer ni darse cuenta, convierten a sus hijas o hijos en niñeras de sus hermanitos menores o en empleadas domésticas.

Son niños viviendo la adultez. Saltándose la etapa de soñar y de jugar. Si continúan viviendo así, la conclusión a la que llegarán será que a nadie le importan. 

La reunión que programó la Fundación YO PINTO UNA SONRISA tuvo lugar en Momentos, el día de ayer 21 de noviembre a las 4:30 de la tarde. En ella nos conocimos un grupo de jóvenes universitarios y de colegio (a estos últimos felicidades por no tardarse tanto como yo para participar), que teníamos un interés común: participar del voluntariado. 

Lo que hay que hacer es simple: donar nuestro tiempo y energías este 1 de diciembre en la recolecta que se realizará en las calles de David.

Yo pinto una sonrisa se propone llevar la alegría de la navidad a los niños de Bayano. Confieso que a mí no me hizo gracia la idea de celebrar navidad porque soy enemiga de esta festividad por razón de su origen y su contexto mercantilizado, pero lo cierto es que éste es mi pensamiento de adulta y estos niños merecen la emoción de abrir un regalo y sorprenderse con un juguete que difícilmente obtendrían en su cumpleaños, o en cualquier otra época del año. Ya crecerán y podrán cuestionar lo que deseen, formándose un criterio propio.

Lo que más me gustó de ser parte de esa reunión es que no se limita a la ayuda de los pequeñines a nivel nacional. Esta fundación también se ha propuesto una meta de envergadura internacional. Tras los acontecimientos en Haití, muchas familias recibieron amparo  internacional con alimentos secos, medicinas y ropa, pero ha pasado ya algún tiempo y sus problemas no han acabado. Siguen teniendo necesidades básicas que no están siendo satisfechas por sus gobernantes y que se siguen acumulando porque cada vez se disipa más el recuerdo de lo que allí sucedió por lo que las contribuciones van siendo menos frecuentes.

¿Por qué me parece tan correcta esta iniciativa? 

Más allá de que se ayuden a los niños, cultiva la mentalidad de que el socorro no es ni más ni menos importante en un país que en otro. No es menos relevante la salud y autoestima de un niño panameño, que la de un haitiano. El mostrar compasión por nuestros semejantes, sobre todo por criaturas inocentes sin culpa de nada, no debe tener una escala de importancia por motivo de fronteras o nacionalidad. Significan lo mismo para Dios y hemos de imitar el ejemplo de su hijo Jesucristo.

De hecho, por muchos días tuve el sinsabor de leer que durante los conflictos entre la comunidad palestina y el Estado de Israel, los constantes bombardeos impedían que la asistenciaa humanitaria llegara a Gaza. La población civil, entre ellos infantes, no sólo morían mutilados, sino también de desnutrición y enfermos. 

La revista española El mundo, publicó el 19 de noviembre que: 

"Las autoridades de Gaza estiman que 43 palestinos han muerto, casi la mitad civiles y entre ellos ocho niños, desde que Israel comenzara sus ataques aéreos. (...) Según el Ministerio de Sanidad del enclave palestino, 382 personas han resultado heridas durante los bombardeos (245 adultos y 147 niños)."

Ayer curiosamente, el periódico La Jornada informó:

"Más allá de los muertos o los heridos, centenares de niños de Gaza sufren traumatismos, recuerdan los sicólogos: miedo al abandono, problemas de sueño, hiperagresividad o problemas de comunicación. Como Mohamed Radwan, de 12 años, que corre a esconderse bajo los cojines del sofá donde se precipita en los brazos de su madre en cuanto oye una deflagración."

Así que, si existe la posibilidad de llegar a estos lugares o enviar auxilio, se debe hacer. Sobre todo porque lo que resaltaba en el grupo que se reunió ayer, eran los estudiantes de psicología de la UNACHI. No se trata sólo de aportar dinero, o trabajo. Nuestra propia preparación académica puede significar la diferencia.

Me siento muy contenta porque aprendí mucho, por ejemplo, la diferencia entre voluntaria y participante, que me recordó mi participación en el 2010 y 2011 en las famosas caminatas de RELEVO POR LA VIDA, sin que aquello me convirtiera en voluntaria de FANLYC. Ahora tengo la oportunidad de ser parte de algo grande y espero contribuir con este artículo a que más personas se unan. En estos casos, nunca se tiene demasiado apoyo.

Saludos.

P.D. Los periódicos tienen el enlace con más información.

lunes, 22 de octubre de 2012

Condiciones en panga

Claro, tantos años sin hacer cardio y subiendo libras como chanchito para navidad, me iban a costar caro.

Hoy tuve mi primera práctica dentro de un equipo de futbol flag. La pasé riquísimo, muy a pesar de que casi vomito el corazón. Me latía tan fuertemente que pensé que se saldría a chorros por mi nariz.

El cuento es que según las chicas del equipo, mejor dicho, mis compañeras del equipo, irá mejorando la cosa. Dando la última vuelta al Estadio San Cristóbal, creí que iba a infartarme, dije para mis adentros: su abuela viene otra vez. Pero son chicas tan agradables y aprendí tanto del deporte, que quiero seguir intentándolo. Es muy pronto para renunciar.

Espero adelgazar algo, quizá eso también me ayude al momento de correr pues lo de hoy fue como cargar a dos personas. No es chiste, de verdad sentí que cargaba a alguien a caballito. Eso debe cambiar.

Estoy muy contenta, definitivamente es una nueva etapa en mi vida y espero dar lo mejor de mí, mientras dure el entusiasmo. No tengo queja de las chicas, me motivaron siempre y jamás me sentí excluída.

Ya veremos cómo me va, mientras tanto ... a dormir se ha dicho ;)

domingo, 24 de junio de 2012

No soporto esa cáscara

La Cáscara fácilmente pone a pensar a un/a panameño/a heterosexual, con quien le gustaría andar si fuera gay. Pero Betina puede preguntar lo que sea, lo mediocre es responder un nombre y darles la estupidez de programa que venden. Sí, ese programa lo venden. El proceso de estupidización de los televidentes es su ganancia. Con eso crean adicción y admiración por la imbecilidad, lo que siempre les dará material para continuar el show.

Al parecer su único propósito es burlarse de los gays en carnavales o fiestas patrias; y el resto del año sacarle a los heterosexuales su lado homosexual. ¿Es eso tolerancia?

Lo que es innegable es la satisfacción que me da cuando busco el control y termino con su porquería. 

Francamente

Una persona que no gusta de leer, me pide le recomiende un libro para impresionar a otra que escribe abanico con H y V, le dije sin chistar: Diccionario.

Juro que lo dije sin sarcasmo.

jueves, 21 de junio de 2012

Insinuaciones de Tapia

Me parece a mí que Juan Carlos Tapia, con sus comentarios cada jueves sobre el seguir encabezando encuestas y teniendo probabilidades ficticias de ser favorito, trata de convencernos de rogarle para que arme un partido o  que formemos una protesta tan grande, con muertos si es posible, para obligar a este gobierno a que haga reformas electorales donde se permita la postulación independiente para presidente.

 Pero si esto no funciona, antes que se termine el turno de CD de pupusiarse en el país, ya se ha inscrito en algún partido de oposición y quién sabe, hasta se sacrifique por nosotros metiéndose a loco.

¿Me comprenden?

miércoles, 16 de mayo de 2012

Madres - Padres

No existen padres-madres, puedes tener un súper papá o una súper mamá, pero si en el hogar faltó uno de los dos, hubo un buen ejemplo que se perdió de imitar y un mal ejemplo que se debe evitar.

domingo, 1 de abril de 2012

La marcha de las putas

La palabra puta es una palabra tan horrible, que me extraña que una mujer la utilice para describirse a sí misma.

La marcha de las putas se dio en Panamá y yo no sabía que habían tantas putas declaradas. Que si era un sarcasmo o parodia, no me di cuenta, yo no me uní a la filas porque no me sentía puta en ese momento, ni en los posteriores a aquel. Bah ... que desde que trabajo diariamente en mi autoestima, no recuerdo si fui puta algún día. 

Nos han venido metiendo a las mujeres, sea la televisión o las revistas, que vernos sexis es una obligación femenina. La que no, es lesbiana, y la que sí, es más mujer. Nos están convenciendo poco a poco, que el hecho de tener curvas, senos, vagina y un ano que puede ser utilizable para algo más que defecar, nos convierte en presa fácil para depredadores sexuales y que por ende, la ropa que llevamos puesta, aunque vulgar, no es excusa para atraerlos.

¿Qué es sexi? Algunos hombres dicen que es la forma en que se viste una, otros dicen que es la personalidad. Entonces, ¿se trata de ser sexi o estar sexi? Soy sexi según mi personalidad, pero estoy sexi según la ropa que me ponga. Y ¿qué caracteriza a una puta?

El derecho a que nuestro espacio personal no sea invadido y que nuestra integridad física no se atacada, es merecido por cada mujer, independientemente que tenga relaciones sexuales por dinero o gratis. Sin embargo, es lógico pensar que las mujeres que  practican la prostitución son más propensas a sufrir ataques, ya que al ofrecer sexo sin sentimientos de amor a un extraño, poco tacto pueden esperar de su cliente. Más vulnerables aún, si la prostitución es clandestina. 

Pero el hecho de correr ese riesgo no impide que otras, que no cobran, también tengan sexo sin amor. Como también es llamado, sexo casual y que muchas veces, es consecuencia del exceso de alcohol en una noche de farra. ¿Peligroso no?

Ahora cuestiono, ¿cuál es la diferencia entre la motivación de las unas y de las otras? Si la profesión de las primeras es la prostitución y exhiben su cuerpo como mercancía, para atraer clientes, ¿qué entendemos por la secretaria, enfermera, maestra, abogada, contadora, etc. que a pesar de tener un salario en la empresa privada o en el gobierno, se exhibe igual? ¿Por qué las putas son vulgares y las licenciadas de la universidad sexis?. ¿Por qué el riesgo es el mismo y la motivación no es la misma?. ¿Por qué nos exponemos a ese riesgo en primera instancia?

Otras mujeres defienden la filosofía que se visten para ellas mismas y no para los hombres. Mas parecen olvidar en qué mundo viven. Este es un mundo donde hay psicópatas, patanes y depravados; cuyas probabilidades de que además sean ciegos (me imagino yo), son muy escasas. Para ilustrar, muchos estudios han demostrado, que la mujer se excita mediante la audición (piropos, palabras dulces, labia), pero los hombres, se excitan mediante la visión. De ahí, mi punto. Hay que tener cuidado con lo que nos ponemos, o mejor dicho, con lo que no nos ponemos (centímetros más de tela).

Creo que debemos exigir justicia sin ofrecernos como carnada. De lo contrario, sería contraproducente. No es justo que una  mujer a quien su esposo le pega despiadadamente, tenga que desfilar en la misma marcha, que aquella mujer que sólo batalla para que no la critiquen por vestirse "Sexi, provocativa o vulgar"; y definir estos términos, será una cuestión que dependerá del pudor que la mujer del siglo XXI, sienta.

Pienso que hay que tomar los problemas de esta sociedad, en serio. La marcha debería llamarse, LA MARCHA DE LAS MUJERES GOLPEADAS, ASESINADAS, ULTRAJADAS, ABUSADAS, HUMILLADAS; no la marcha de las putas.

La necesidad urgente de dar buen ejemplo

Todos subestimamos el papel que tenemos en este mundo. Nuestras conductas y nuestras mentalidades siempre dejan una mella en las mentes de los que nos ven. Por diminuto que sea el aporte, constituimos los seres humanos, nos guste o no, ejemplo para las generaciones que vendrán.

Los niños son impresionables, nos están viendo a los adultos administrar nuestras vidas, imitarán ejemplos y adoptarán reacciones, se ajustarán a moldes que nosotros estamos forjando.

Creo que el problema que enfrenta la humanidad, es que se ha olvidado que cada individuo puede resolver un problema. Y a veces, una persona en sí, representa un problema. La deshonestidad, la mentira y el odio ciego, son venenos que deberíamos erradicar de nuestra personalidad.

Que no he descubierto el agua caliente, cierto es. Pero como dije, el dilema es que nos olvidamos de que los problemas están para resolverse y tal vez las conclusiones y recomendaciones de este proyecto de vida, ya están dadas desde el inicio de las cosas terrenales, sólo nos hace falta ponernos a la obra.

sábado, 21 de enero de 2012

Todo tiene su por qué

Yo me siento como pez en el agua cuando entro a una librería. Iba decidida a buscar algo que leer este verano bajo el árbol de aguacate y terminé endeudándome en libros. Adquirí a un precio muy cómodo, la obra de Oscar Wilde titulada "Un marido ideal". Ya la terminé de leer y debo decir que estoy fascinada con cada palabra. El sentido del humor es tan cínico, lo disfruté a cada instante. Lo devoré como quien dice. Además, le hice un obsequio a mi novio "El arte de la guerra", que espero me preste cuando la termine.

Aún debo pagar los que aparté para mi tesis,  pero ya eso es harina de otro costal. El hecho es que leer me relajó tanto, que casi no sentí la decepción que consigo trajo la llamada que recibí, anunciándome que no me darían el puesto de trabajo que me tenía tan emocionada y que  por cierto, necesitaba. Las razones, muy estúpidas y muy injustas, pero ¿qué se le hace? Como me consoló mi papá, sí, necesitas un trabajo pero no ése.

Y más tarde le conté a mi amado y me salió con esto: Tienes que entender que las cosas se dan cuando están para uno. Tu no sabes si quizá te viene algo mejor.

domingo, 8 de enero de 2012

Defender nuestras creencias

¿Por qué es tan importante para otro, que yo crea lo mismo que él?

Leo mucho en el facebook de mis amigos, argumentaciones de la existencia o inexistencia de Dios. Se crean conflictos tan grandes que rayan en lo absurdo. Y es que ninguno de los que debaten, respetan las posturas de sus contrarios. Como si no se pudiera discutir sin pelear. Hablan de evolución, big bang, creación, cielo e infierno, como si de veras les importara el tema; cuando lo que en realidad denotan es la necesidad de que el resto les de la razón. Con eso se sentirían satisfechos seguramente.

Si alguien me preguntara por qué creo en Dios, un ser que no veo, tan maravilloso y tan poderoso, pero que permite maldad y tragedia en este mundo a pesar que supuestamente es un Dios de amor; diría que por dos razones: por la sabiduría contenida en la biblia y por razonamiento y lógica propia.

La biblia para muchos es una farza, un fraude. Es el libro más vendido en el mundo y por lo tanto mayormente traducido. Para los científicos es una enigma que contiene datos de historia reales, mezclados con aventuras tan fantásticas que sólo pueden ser creídas en base a la fé. Además, la cronología y concordancia de sus libros en relación a sus escritores, durante cientos de años de la existencia humana, tienen una precisión que imrpesiona hasta al más escéptico. No obstante, para mí, lo que los científicos crean no es lo más importante. A mí lo que me maravilla de este libro son las verdades morales que contiene. Para mí, la biblia dice todo lo que se necesita para ser feliz, estar en paz con uno mismo y los demás. Todos los libros de autoayuda, escritos por psicólogos y especialistas, aportan consejos compatibles a los de la bibliia, se publican cientos anualmente, que repiten lo mismo una y otra vez.

Por otro lado, ¿por qué creo en Dios? ... a diferencia de otros, a mi no se me hace estúpida la idea de que todo tenga un creador. Los altos edificios, la megaconstrucciones, los avances médicos, las delicadas operaciones que salvan vidas, todas estas asombrosas hazañas tienen un genio que las realiza. No se me ocurriría ir al Puente Oresund, La Isla Palmera de Dubai, o el Estadio Cardinals de Arizona y pensar que llegaron allí por sí solos. Eso sería ingenuidad de mi parte y de cierta forma, irrespetuoso para el ingeniero que se partió el lomo junto a sus ayudantes y trabajadores, construyéndolo.

Así mismo como yo, que estoy aquí gracias a mis papás, así mismo como mis papás están en este mundo por mis abuelos; creo que el primer ser humano del mundo debe haber tenido un creador. Si me maravillo por la ingeniería genética, la ingeniera industrial, toda esa inteligencia del hombre actual ¿cómo no he de maravillarme con el cambio de estaciones?, ¿la fuerza de la naturaleza?, ¿los millones de especies distintas de animales que hay en el agua, cielo y tierra?, ¿el embarazo de una mujer?, ¿la muerte?, ¿la cicatrización de una herida?

Ni el mejor médico del mundo ha podido crear sangre que de vida o tejido humano. Ni la más increíble clonación puede superar al milagro de la vida. No hay vitamina, proteína, ejercicio que ayude a evitar que las células de nuestro organismo, repentinamente, dejen de multiplicarse y empecemos a envejecer, para luego morir. No hay, no lo hemos podido lograr.

Mi lógica es que todo tiene un creador. De las sillas, el carpintero. De los libros, los escritores. De las canciones, los artistas. Las cosas más hermosas de esta vida, tienen un creador, un dueño. Yo tendría que ser muy arrogante para no darle crédito a ese alguien, creador de materia orgánica y seres vivientes, que aunque yo no vea, se manifiesta.

Quizá no lo entendemos todo, quizá no lo sepamos todo, pero eso se debe a que somos seres humanos. Eso es lo rico de vivir. Seguir sintiendo curiosidad, esperanza y fé.

Quizá por eso Dios es incomprendido. Porque no somos como él. Porque nos falta más conocimiento. El conocimiento da poder y el poder ¿no es eso lo que todas las naciones se pelean? He ahí una razón más para entender por qué hay tanto sufrimiento en el mundo. No es culpa de Dios, sino de nosotros mismos.

Y si alguien me preguntara hoy ¿por qué simplemente no lo detiene? ... le diría, ese es el plan... acabarlo todo. Empezar de nuevo. Y sólo Dios sabe cuándo.