martes, 21 de junio de 2011

Visión feminista sobre el aborto

Al mencionar feminismo, en seguida lo relacionan con odio tenaz contra los hombres. Siempre pensé que era la versión hemenina del machismo, pero sucede que no, que esto es un error fatal y debido a esta confusión, todos los beneficios de las ideas feministas, no están siendo aprovechadas por nosotras las mujeres. El feminismo busca la igualdad de derechos y oportunidades entre ambos sexos, mientras que el hembrismo, al igual que su antitésis, el machismo, busca la opresión y el descrédito del  uno sobre el otro.

Yo era una de estas personas confundidas, creía que ser feminista se trataba de profesar repudio total contra la figura masculina. Si mencionaban feminismo, a mi mente venía el lesbianismo y las marimachas.  Así que este tema estaba lejos de mi interés. Pero por casualidad, realizando una tarea de la universidad, hace poco más de tres años, leí  un artículo muy interesante. Empecé a investigar más sobre el movimiento feminista y mi vida empezó a cambiar. Estaba tan equivocada. Uno de los razonamientos que más me gustó, fue lo relativo a un punto bastante controvertido hoy en día. Me refiero al aborto y es lo que quiero compartir con más mujeres.

Creo que todas las mujeres estamos de acuerdo en que somos las dueñas de nuestros cuerpos y por tanto, tenemos todos los derechos a decidir sobre ellos. Pero no siempre nuestras decisiones son buenas; como seres humanos, también nos podemos equivocar. De esto debemos estar concientes porque con cada error que cometemos, nos viene una consecuencia que puede herirnos no sólo a nosotras mismas, sino también a las personas que nos aman.
¿Por qué me haría daño a mí misma o alguien que amo? ... Por miedo quizás, por inmadurez, por inexperiencia, por irresponsabilidad. No obstante, ninguna de estas excusas son reconfortantes. El sinsabor queda.  De seguro muchas hemos pasado por esto.

Con el aborto sucede lo  mismo. Muchos estudios indican que las mujeres que se practican abortos voluntariamente, sufren  peor que las que los sufren espontáneamente. El sentimiento de culpa las invade, de tal manera que llegan a padecer terribles depresiones.
La plataforma de mujeres feministas contra el aborto asegura que el aborto es ética y legalmente inaceptable, no sólo porque aniquila a un ser humano indefenso, sino porque supone una violencia infligida a la dignidad de la mujer.

Entonces es hipócrita sugerir que un movimiento revolucionario como lo es el feminismo, pueda avalar el asesinato de una criatura que crece dentro del vientre de una mujer, sobre todo si con este actuar se pone en riesgo la vida de la madre y probablemente, luego de aniquilado el "problema" se sufrirá de un doloroso remordimiento. Sin embargo, ¿es el embarazo un problema realmente? ¿Por qué las mujeres consideramos el aborto como una opción viable?

Hay mucha presión en nuestra sociedadad actual. Observamos por ejemplo a madres que botan de la casa a sus hijas menores de edad por avergonzar a la familia con un embarazo prematuro. Hombres que culpan a sus novias y esposas por  concebir y tratan a toda costa por evadir la responsabilidad o desviarla hacia otro hombre, poniendo en evidencia la desconfianza e inseguridad existente en la relación. Métodos anticonceptivos que fallan sorprendiendo a parejas con problemas económicos. Con todo lo anterior, podemos concluir que la concepción propiamente, no es el problema, sino un asunto más complejo.

Un artículo llamado El aborto no libera mujeres dice que el aborto es de gran provecho para los empresarios -que no tienen que hacer concesiones a las mujeres embarazadas y a las madres-, para las escuelas -que no  tienen que adaptarse a las necesidades de los padres-, y para los hombres   irresponsables -que no tienen que comprometerse con sus compañeras o con sus  hijos. Las mujeres que aceptan el aborto han consentido en sacrificar a sus  hijos por la conveniencia del mundo de los hombres. El aborto permite que los hombres escapen a la responsabilidad por su propio comportamiento sexual. Un hombre cuyo hijo es abortado es liberado de la necesidad de que mantenga a sus hijos.

Existen otros casos mucho más complicados, por ejemplo en las situaciones en donde una mujer resulta embarazada luego de una violación.  Estas son las excepciones que algunas feministas pro aborto consideran se deben tomar en cuenta al momento de juzgar la moralidad o inmoralidad del aborto provocado. 

 La mujer de la foto es Rebecca Kiessling una joven abogada y madre que fue  concebida a través de un asalto sexual. Ella pregunta ¿merecía yo la pena   de muerte?  Lee su historia y luego te sonará ridículo tan sólo imaginar a un bebé inocente de todo, condenado a morir por su propia madre. El artículo plantea esta idea bastante dramática pero totalmente correcta: La gente valorizaba una mujer  dependiendo de quién era su padre o su esposo. Es de la época medieval el  valorizar una bebé por las acciones de su padre. Esa manera de pensar es patriarcal y antifeminista, y debería desaparecer, como épocas antiguas. Tu vales, no importa quienes sean tus padres, no importa las circunstancias en el momento de tu concepción. ¿Podrías mirar a alguien que fue concebido en violencia y decirle que ella no debió haber nacido?

He escuchado muchas veces a madres de familia disgustadas porque sus hijas comparten el salon de clases con compañeras en estado de gravidez. Yo me pregunto cuántas de estas señoras saben a ciencia cierta si sus niñas están teniendo relaciones sexuales, o si es que solamente se percatan de ello cuando se les sopla el vientre. Aquí está el primer indicio de discriminación y hostilidad hacia la condición de embarazada. Juzgan a sus hijas por un embarazo temprano, pero no reconocen las deficiencias en la relación madres a hijas y el papel de madre, que le impidieron la debida comunicación, fiscalización y educación respecto al tema. Sin esto, ¿por qué esperar el mínimo apoyo? ¿por qué nos sorprendemos?

Son decisiones difíciles de tomar, es cierto. Pero como les dije, analicemos la situación bien. La mujer verdaderamente valerosa, es aquella que se enfrenta a la vida de forma justa, digna y decente. No con soluciones precipitadas y peligrosas, para salir del apuro del momento.  El enemigo no es la vida que crece en sus entrañas, sino la discriminación, el miedo y la vergüenza que le han hecho creer que merece.

1 comentario:

  1. Este post será antiguo, pero tengo que felicitarte. El aborto nos lo venden como una liberación, y puede que para alguien lo sea, pero muchos de sus defensores lo que realmente desestiman es a la mujer, a sus capacidades y su valentīa. Un beso!!

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